República Dominicana-A nueve meses de la tragedia que enlutó a cientos de familias y conmocionó al país, tras el desplome del techo de la discoteca Jet Set, que dejó más de 236 personas fallecidas y decenas de lesionados, el clamor de justicia de sigue latente incluso en aquellos que no perdieron a ningún pariente o ser querido en colapso.
Como el primer día siguen doliendo el vacío y las pérdidas dejadas en los hogares por quienes perecieron aquel 8 de marzo, en una festiva noche que prometía alegrar a los presentes y que nadie imaginó que terminó aria en tragedia.
En un periodo marcado por el dolor, las familias afectadas pasaron su primera noche buena sin algunos de sus miembros.
Aunque con poca confianza en la justicia dominicana, al cumplirse nueve meses del desplome del Jet Set, familiares y amigos de las víctimas se mantienen a la expectativa ante el inicio este lunes 12, del juicio preliminar a Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del que fuera el más emblemático centro nocturno de la ciudad.
Como cada mes, la Diócesis Padre Montesinos realizó una misa en el lugar de la tragedia, donde todavía permanecen las fotos de los fallecidos, algunas de ellas renovadas.
Previo al acto religioso el padre Marino Alcántara criticó el accionar del sistema de justicia dominicano, asegurando que es selectivo y que da prioridad a los casos en los que se puede recuperar dinero robado al estado.
El Ministerio Público acusa a los hermanos Espaillat de homicidio involuntario y negligencia, provocando una tragedia que se pudo haber evitado.