República Dominicana.-La jueza Fátima Veloz, de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional, mandó a prisión, con tres meses como medida de coerción, a Jorge Luis Vargas Peña, por la muerte de su expareja, el 19 de este mes, en el sector El Cacique, en el distrito Nacional.
La jueza dispuso que el imputado, en su condición de capitán retirado de la Policía Nacional, cumpla la prisión preventiva en la cárcel del Centro de Operaciones Especiales de Manoguayabo, en Santo Domingo Oeste.
De acuerdo con la solicitud presentada por la fiscal Pamela Genao, adscrita a la Unidad de Prevención y Persecución de la Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales, el hecho ocurrió el pasado 19 de enero de 2026, alrededor de las 10:00 de la noche, en el sector El Cacique, del Distrito Nacional.
El imputado amenazó de muerte e intentó matar a tiros a la dama, con un arma de fuego tipo pistola, sin lograr impactarla.
Según la investigación, la agresión se produjo cuando la mujer y el imputado llegaban al parqueo de su residencia junto a sus tres hijos. En ese momento, se originó una discusión, tras la cual Vargas Peña sacó un arma de fuego y realizó un disparo al aire. Uno de los hijos se interpuso ante Vargas Peña para tratar de evitar que agrediera a su madre, mientras otro salió corriendo a solicitar ayuda en un colmado cercano.
El imputado empujó de manera reiterada al niño que intentaba proteger a su madre, mientras le profería insultos. La víctima intentó huir junto a sus hijos, pero fue acorralada por el agresor, impidiéndole escapar, hechos que quedaron captados por cámaras de seguridad instaladas en los alrededores.
El órgano acusador detalla que Vargas Peña empujó violentamente a la víctima y al niño, provocando que ella cayera al suelo, donde fue agredida físicamente, mientras el imputado realizó cuatro disparos al aire.
Vecinos del lugar intervinieron verbalmente, pidiéndole que desistiera, mientras la situación era presenciada por una testigo que alertó al Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1.
Posteriormente, el imputado obligó a la víctima y a dos de los niños a entrar a la vivienda y abordó su vehículo con la intención de abandonar el lugar.
En ese momento, una patrulla policial, comandada por un primer teniente, acudió tras recibir la alerta por una balacera. Vargas Peña dejó el arma dentro del vehículo, se identificó como capitán retirado de la Policía Nacional y negó haber realizado disparos.
La Policía Nacional realizó la requisa del vehículo y ocupó en el asiento del conductor una pistola marca Glock, modelo 19, con su cargador y nueve cápsulas. Tras la lectura de sus derechos fundamentales, el imputado fue arrestado en flagrante delito.
El Ministerio Público otorgó al hecho la calificación jurídica de violación a los artículos 2, 295, 309-1, 309-2 y 309-3, literales d y e del Código Penal Dominicano, así como al artículo 396, literal b, de la Ley 136-03, Código para la Protección de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.