Agencias.-La electa presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, reiteró sus compromisos con la paz, con un llamado a la unidad y un mensaje de diálogo a los que no resultaron vencedores en el proceso electoral de este domingo.
La sucesora de Rodrigo Chaves, Laura Fernández, compitió contra otros 19 candidatos, entre ellos una exprimera dama y un maestro de bachillerato. Con su escogencia, Costa Rica vivirá un giro histórico en su política.
“Hemos dado ejemplo al mundo de cómo en paz y libertad las urnas electorales pueden engendrar y alimentar una auténtica revolución política”, manifestó Laura Fernández, proclamándose vencedora, preguntándose, ante seguidores eufóricos, ¿Cuántas naciones del mundo, más grandes y más pequeñas que la nuestra, desearían poder vivir de manera pacífica, democrática y civilizada el cambio que hoy vive Costa Rica?”.
Como presidenta electa, Fernández no omitió los retos inminentes, e indicó con firmeza que “estas son horas de júbilo y tenemos justo derecho a celebrar la victoria”, advirtiendo sobre la magnitud del compromiso, sin olvidar “que lo más difícil empieza ahora: no defraudar a quienes nos otorgaron su confianza”.
Tras la victoria, Laura Fernández marcó distancia con el pasado, recordando “Lo que se llamó la Segunda República, labrada en 1948, en campos de batalla, anegados con la sangre de nuestros padres y hermanos, ¡ha quedado en el pasado! Ha quedado en el pasado por la voluntad expresa del pueblo de Costa Rica”. De inmediato anunció la fundación de una nueva era.
“Por eso nos toca a nosotros edificar la Tercera República. Por eso y para eso se instalará el nuevo Gobierno que habremos de inaugurar el próximo 8 de mayo (…) el mandato que me da el pueblo soberano es claro: el cambio será profundo e irreversible”.
La presidenta electa proyectó unidad e inclusión, enfatizando la importancia de sumar todas las voces y, “los que hoy no fueron favorecidos por las urnas tienen una gran responsabilidad con el futuro de la patria. Y mi Gobierno les concederá los espacios pertinentes para que cumplan esos deberes cívicos y políticos”.
Fernández, de 39 años, y quien se desempeñó como principal enlace de Chaves con la Asamblea Legislativa, ha propuesto imponer estados de emergencia para restringir los derechos civiles en las zonas con altos índices de criminalidad. Ha prometido reformar el sistema judicial, al que Chaves ha acusado de sabotear su gobierno. Y se ha comprometido a terminar la construcción de una prisión al estilo de El Salvador, encargada por su antiguo jefe.