Santo Domingo.- El presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez, expresó su preocupación por los efectos económicos y sociales causados por la guerra en el Medio Oriente, los cuales ya están afectando el precio de los combustibles y otros productos de consumo masivo en el país.
El Instituto Duartiano expresó que todo ciudadano sensato del mundo manifiesta su preocupación y rechazo hacia la guerra, ya que esta no aporta nada positivo al mundo.
Asimismo, Wilson Gómez lamentó que los organismos internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos, hayan perdido autoridad para mediar y evitar conflictos bélicos.
El dirigente nacionalista habló después de depositar una ofrenda floral con motivo de la conmemoración del 182 aniversario del regreso triunfal de Juan Pablo Duarte tras la proclamación de la independencia en 1844.
Con el sonido del clarín, marchas, himnos y solemnes discursos patrióticos, el Instituto Duartiano (ID), en coordinación con la Armada de la República Dominicana (ARD), conmemoró este domingo el 182 aniversario del regreso triunfal de Juan Pablo Duarte al territorio nacional, tras la proclamación de la Independencia Nacional en 1844.
El acto se llevó a cabo en el Santuario de las Tortugas Marinas, en la base naval de Sans Soucí, frente a las aguas caribeñas. En este espacio se rememoró aquel histórico 15 de marzo de 1844, cuando el fundador de la República, con su llegada, pudo poner fin a su forzoso exilio para integrarse a las acciones del naciente Estado.
En el discurso central, el presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, afirmó que el líder trinitario, tras proclamar la Independencia Nacional, regresó al país desde Curazao en la goleta "Leonor", capitaneada por el patriota Juan Alejandro Acosta, en la noche del 14 de marzo de 1844, y desembarcó en la mañana de aquel histórico día 15.
Recordó la magnitud del recibimiento que el pueblo y las autoridades de la época brindaron al líder trinitario, “ocasión en la cual las autoridades y todos los presentes escucharon en el puerto de Santo Domingo la exclamación: ¡Salve, padre de la Patria!, del vicario general de la Arquidiócesis, Tomás de Portes e Infante”, afirmó.
Agregó que "tan pronto como puso pie en tierra, junto a los próceres Juan Isidro Pérez y Pedro Alejandrino Pina, desde la Fortaleza Ozama, debido a la investidura de Duarte, se dispararon 21 cañonazos. Luego se trasladó a la Plaza de Armas, donde fue proclamado jefe del Ejército de la República", relató Gómez Ramírez, señalando además el contraste histórico de que, a pesar del fervor popular, sus adversarios en la Junta Central Gubernativa solo le otorgaron el rango de general de brigada.