SANTO DOMINGO.-Mediante un comunicado de prensa, los padres de Jean Andre Pumarol, Willy Pumarol y Johanna Fernández, informaron que su hijo fue ingresado en un centro de salud mental, tras el hecho ocurrido el pasado 23 de julio en el sector Naco, donde una persona perdió la vida y varias resultaron heridas.
Explicaron que esta decisión se tomó con el objetivo de garantizar su estabilidad y tratamiento médico, en medio del proceso judicial y del impacto generado por la tragedia.
“A partir de hoy, y procurando su salud y su estabilidad, Jean André ha sido ingresado en un centro de salud mental, donde permanecerá recibiendo el tratamiento correspondiente”, manifestaron
Indicaron que el ingreso busca asegurar que el imputado reciba la atención necesaria en esta etapa, tras lo ocurrido.
Willy Pumarol y Johanna Fernández manifestaron el profundo dolor que atraviesa su familia desde el día de la tragedia.
“Desde el día de la tragedia, nuestro corazón ha estado profundamente herido… No existen palabras suficientes para describir el dolor que esta tragedia ha causado”, expresaron.
Asimismo, ofrecieron condolencias a la familia afectada: “Queremos expresar, desde lo más profundo de nuestra alma, nuestra solidaridad, respeto y oraciones a la familia Handal, así como a toda la sociedad dominicana”.
Los padres explicaron que su hijo ha padecido una enfermedad mental durante aproximadamente nueve años, con períodos de estabilidad y recaídas.
Aseguraron que como familia siempre le brindaron apoyo, incluyendo tratamiento médico, medicación y seguimiento con especialistas en salud mental.
En ese sentido, indicaron que el hecho ocurrió en medio de un episodio psicótico, lo que calificaron como una situación inesperada y profundamente dolorosa.
La familia también se refirió a las críticas y señalamientos que han surgido tras el suceso, indicando que enfrentan juicios públicos basados en conjeturas e informaciones no confirmadas.
No obstante, afirmaron que comprenden la reacción de la sociedad ante la gravedad del hecho y que asumen esas críticas con humildad.
Finalmente, hicieron un llamado a la sociedad dominicana a actuar con respeto, sensibilidad y prudencia frente a la situación que afecta a ambas familias.
“Hay heridas demasiado profundas que solo pueden sostenerse con fe, compasión, humanidad y la ayuda de Dios”, concluye el comunicado.