Logo enTelevisión

Iglesia Católica critica aumento de los feminicidios; llama a reconocer, respetar y a promover la dignidad de la mujer

SANTO DOMINGO.- La Iglesia Católica, a través del Reverendo Diacono José Ricardo Rosado de la Parroquia San José de Calasanz, llamó este viernes santo a reconocer, respetar y a promover la dignidad de la mujer, y criticó el aumento de los feminicidios.

Acosta  enmarcó la tercera palabra en el reconocimiento de la mujer dominicana que sostiene en sus manos y hombros la carga del trabajo duro, del mantenimiento del hogar, el peso familiar y la incertidumbre y heridas profundas.

“Algunas viven el abandono, la soledad, la violencia y el sufrimiento silencioso, son rostros concretos de dolor y muchas veces son el reflejo de María al pie de la cruz. Mujeres que sufren, pero, permanecen. Ante esta realidad la palabra de Jesús adquiere un valor urgente, ¡Eh ahí a tu madre!. No es solo consuelo espiritual”, aclaró el párroco.

En este tercer mensaje del Sermón de las Sietes Palabras, Jesús, no solo pronuncia unas que sellan su entrega, sino que crean algo nuevo, una relación, una familia y una comunidad nacida del amor en medio del dolor.

Ante el dolor compartido de María, madre de Jesús, y el amor redentor de Jesús, enmarcada en el misterio del Calvario en la Tercera Palabra de Jesús, “se inscribe en una secuencia progresiva de amor. Las dos primeras palabras nos habían revelado un Jesús, profundamente, humano, y profundamente, divino. Un Cristo que perdona y un Cristo que nos ayuda a entender cómo sufrir y acoge, incluso, a aquellos que sienten culpables”.

“En la escena del Evangelio de San Juan, el hijo agoniza, suspendido entre cielo y tierra, a su lado, fiel y silenciosa, está María. Allí, el sufrimiento de una madre alcanza una hondura indescriptible. Contemplar a una madre ante la muerte de su hijo es observar el dolor humano en su forma más pura. Es el quiebre del vínculo más vital”, explicó el Reverendo Diacono.

Del amor de madre resaltó en María que no huyó ni se encerró, simplemente, permaneció y no se trata de ausencia de dolor, es profundidad de amor, desde una mirada humana se podría decir que, “María vive un dolor que desgarra, pero, que no se queda en papel, sino que se abre a un amor mucho más grande”.

Subscribete a nustro canal de YouTube