SANTO DOMINGO OESTE.- Los residentes de la calle Blasina Campusano, en el sector Manoguayabo, viven bajo constante amenaza cada vez que llueve, debido a inundaciones repentinas que los obligan a depender de avisos entre vecinos para poder resguardarse a tiempo.
Ubicada próximo a la avenida Romualdo Rodríguez, esta vía se ha convertido en un punto crítico, donde las lluvias provocan crecidas que, según denuncian los comunitarios, ya han dejado víctimas fatales en años anteriores.
“Yo estoy abriendo ahí para que el agua salga y evitar coger tanta lucha con la escoba”, expresó José Luis Fermín, mientras intentaba drenar el agua acumulada frente a su vivienda.
Los moradores explican que quienes residen en las zonas más bajas son los más vulnerables, ya que el nivel del agua puede subir rápidamente hasta cubrir viviendas completas, incluyendo los techos.
Braulio Moreno de la Cruz relató que, durante fuertes aguaceros, la única opción es huir en plena madrugada. “Un vecino fue que avisó a las 3 de la mañana… cada vez que llueve tenemos que subir para arriba. Incluso había personas en los techos que no pudieron bajar”, narró.
En tanto, Nelson del Pozo, familiar de víctimas de una tragedia ocurrida en el sector, recordó que las inundaciones pueden sorprender sin previo aviso. “Aquí no se veía nada… gracias a que alguien les avisó de madrugada pudieron salir”, indicó.
El temor se mantiene latente entre los residentes. Martín Lantigua aseguró que el recuerdo de personas que murieron ahogadas sigue marcando a la comunidad. “Cuando llueve hay que levantarse y salir corriendo porque ya tenemos ese susto”, dijo.
Aunque los comunitarios identifican las causas del problema, aseguran que no han recibido respuestas efectivas de las autoridades. Denuncian que el agua desciende con fuerza desde zonas cercanas y que la infraestructura existente no permite un drenaje adecuado.
“Cada vez que llueve tratamos de salir rápido porque el agua viene desde San Miguel”, explicó Diomar Lantigua, al señalar que las paredes de contención han colapsado en varias ocasiones.
Otros residentes atribuyen la situación a construcciones que han obstruido el paso natural del agua. “Están construyendo encima de donde se va el agua… y nadie dice nada, el ayuntamiento no hace su trabajo”, denunció Eddie Montesinos.
A esto se suma el descontento por la ausencia de autoridades fuera de los períodos electorales. Dulce Limbania Estévez, profesora del sector, afirmó que las promesas de solución solo aparecen en campaña. “No vuelvo a votar jamás… vienen cuando hay campaña, pero ahora nadie aparece”, expresó.
Ante la falta de intervención estatal, los comunitarios aseguran que viven en incertidumbre permanente y temen que nuevas lluvias puedan provocar otra tragedia, mientras insisten en la urgencia de una solución definitiva.