Santo Domingo.- El presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, aseguró que en la actualidad el sistema eléctrico dominicano ha cambiado significativamente, al punto de que, según afirmó, “ahora mismo no hay apagones”, sino interrupciones asociadas a labores de mantenimiento.
Durante una conferencia realizada en la Torre Empresarial de la avenida Sarasota, convocada por la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), Marranzini insistió en que la percepción de los apagones debe quedar en el pasado, destacando que el servicio eléctrico se mantiene estable en la mayor parte del país.
En ese sentido, sostuvo que la población ya no tolera interrupciones prolongadas del servicio. “Ya la población no acepta apagones. Eso tenemos que tenerlo claro. Eso tiene que salir del chip nuestro. Los apagones se acabaron, o tienen que acabarse definitivamente”, expresó.
Sin embargo, reconoció que uno de los principales desafíos del sistema continúa siendo el fraude eléctrico, al señalar que quienes sustraen energía conocen las debilidades del sistema. “Porque lo que se roba en la luz saben más que nosotros definitivamente… vamos, hacemos una desmantelación hoy y nada más esperan que nos vayamos para reconectarse”, explicó.
Asimismo, indicó que el Gobierno mantiene sus pagos eléctricos al día, bajo las mismas condiciones que cualquier cliente, aunque advirtió que los ayuntamientos siguen representando una carga importante para el sistema. “El gobierno hoy está al día como cualquier otro cliente… exceptuando los ayuntamientos, que sí son nuestro dolor de cabeza”, puntualizó.
Marranzini destacó que el desempeño reciente del sistema eléctrico quedó evidenciado tras las intensas lluvias que afectaron al país, provocando la inundación de importantes subestaciones. No obstante, aseguró que el servicio fue restablecido en su totalidad en cuestión de horas, especialmente en la zona de Edesur.
El funcionario afirmó que actualmente se está supliendo el 98.5 % de la demanda energética nacional, lo que calificó como un hecho sin precedentes en comparación con años anteriores, cuando el suministro era limitado y segmentado por zonas.
En cuanto a la evolución del sector, resaltó el incremento en la capacidad de generación, especialmente con la incorporación de energías renovables, así como nuevos proyectos que aportarán más de 2,300 megavatios en los próximos años.
También subrayó avances en la gestión financiera de las distribuidoras, que ahora cuentan con estados financieros actualizados y sistemas de control más eficientes, además de un récord en facturación y niveles de cobro cercanos al 100 %.
Entre los retos pendientes, mencionó la reducción de pérdidas, la normalización de usuarios irregulares y el fortalecimiento de los mecanismos legales para perseguir el fraude eléctrico, así como la necesidad de continuar ampliando y modernizando la infraestructura mediante la construcción y repotenciación de subestaciones.
Finalmente, Marranzini reiteró que el sistema eléctrico dominicano atraviesa una etapa de transformación, con mejoras en la calidad del servicio y mayores niveles de eficiencia, aunque reconoció que aún persisten desafíos estructurales que deben ser atendidos.