Santo Domingo.- El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, aseguró que el país enfrenta una crisis energética internacional “sin precedentes”, provocada por la inestabilidad en los mercados petroleros y el conflicto geopolítico en Medio Oriente.
Explicó que esa situación obligará al Gobierno a mantener subsidios millonarios, aumentar gradualmente los precios de los combustibles y reforzar las ayudas sociales dirigidas a los sectores más vulnerables.
El funcionario afirmó que organismos internacionales consideran que la actual disrupción petrolera es incluso más grave que las registradas en las décadas de 1970 y 1980, así como las crisis económicas de 2008 y 2011.
«Esta es la crisis más grande de la historia en los mercados petroleros”, expresó Díaz, al advertir que la incertidumbre internacional sigue siendo elevada y que, aunque termine el conflicto bélico, los precios del petróleo no volverían rápidamente a los niveles anteriores debido a problemas en refinerías y restricciones logísticas en rutas clave, como el estrecho de Ormuz.
El ministro explicó que el Gobierno dominicano ha decidido asumir gran parte del impacto económico para evitar aumentos bruscos en los combustibles, pese a que el petróleo llegó a registrar incrementos de hasta un 80 % en el mercado internacional.
Según detalló, el alza aplicada localmente ronda apenas un 12 %, gracias al subsidio estatal.
«Vamos a enfrentar esto con responsabilidad fiscal, pero también con sensibilidad social. Aumentar 80 % de golpe los combustibles es algo que no vamos a hacer”, sostuvo.
Díaz reveló que el subsidio acumulado a los combustibles ya supera los RD$14 mil millones y que, semanalmente, el Gobierno destina entre RD$1,500 y RD$1,600 millones para contener los precios.
Indicó, además, que el subsidio total para este año superará ampliamente los RD$20 mil millones, superando lo contemplado originalmente en el presupuesto nacional.
«No hemos decidido cuál será el tope final del subsidio, pero, al ritmo que vamos, será superior a 20 mil millones de pesos», afirmó.
El funcionario señaló que la estrategia oficial busca evitar un subsidio generalizado permanente y avanzar hacia ayudas focalizadas, dirigidas específicamente a las familias de menores ingresos.
En ese sentido, sostuvo que una parte importante del subsidio actual termina beneficiando a los sectores de mayores recursos.
«La mitad del subsidio generalizado se la lleva el 20 % más rico de la población», aseguró.
Como parte de las medidas adoptadas, el ministro informó que el Gobierno mantendrá subsidios directos a los transportistas para evitar aumentos mayores en el pasaje y amortiguar el impacto sobre la cadena de alimentos y otros productos básicos.
Precisó que el subsidio al transporte supera actualmente los RD$3,800 millones, incluyendo una asignación adicional reciente de RD$800 millones.
Asimismo, explicó que el Estado también subsidia fertilizantes para contener el incremento en los costos de producción agrícola y reducir el impacto inflacionario sobre los alimentos.
Magín Díaz reconoció que la crisis obligará a tomar decisiones difíciles en materia fiscal y presupuestaria, por lo que insistió en que todos los sectores deben hacer sacrificios.
En ese contexto, defendió la posibilidad de reducir partidas presupuestarias, incluyendo recursos asignados a partidos políticos y gastos corrientes del Gobierno.
«El gobierno no puede solo. Todos tenemos que poner algo sobre la mesa», manifestó.
El ministro explicó que ya se están realizando reasignaciones internas para disminuir gastos en viáticos, viajes y bienes y servicios, con el objetivo de destinar más recursos a subsidios y programas sociales.
También admitió que el déficit fiscal podría aumentar, dependiendo de la duración y magnitud de la crisis internacional, aunque aseguró que el país mantiene estabilidad macroeconómica y capacidad de financiamiento.
Nadie va a juzgar mal al país porque haya un poco más de inflación o un poco más de déficit ante un choque externo de esta magnitud”, indicó
Díaz insistió en que el Gobierno continuará promoviendo medidas de ahorro energético y campañas de concienciación para reducir el consumo de combustibles y electricidad, al considerar que el ahorro será clave para enfrentar la situación.
«El ahorro es parte de lo que puede ayudar a paliar esta crisis», afirmó.
Sobre el impacto económico general, el ministro defendió el manejo de la deuda pública y resaltó que República Dominicana ha logrado reducir el peso de la deuda respecto al Producto Interno Bruto tras la pandemia del COVID-19.
Según explicó, la deuda pública pasó de cerca de 70 % del PIB, luego de la pandemia, a aproximadamente 58 % en la actualidad, gracias al crecimiento económico, manejo fiscal y mejores condiciones de financiamiento.