En la era digital, donde la indignación viaja a la velocidad de un clic y las redes sociales son el nuevo campo de batalla, la Marcha de Friusa ha demostrado ser mucho más que un evento local. Lo que comenzó como un grito de resistencia en el corazón de Bávaro, se ha transformado en un fenómeno sociopolítico que ha escalado vertiginosamente, alcanzando a millones dentro y fuera de la República Dominicana.
Este 30 de marzo, será la conmemoración de la Batalla de Marzo de Santiago tomó un matiz moderno y contundente. No sólo será una marcha física en Friusa; al momento sigue siendo un tsunami digital, un movimiento alimentado por la indignación, la necesidad de identidad y el deseo de recuperar el control de un territorio que, por años, ha sido abandonado por las autoridades y devorado por la ilegalidad.
El poder de la socialización digital
Los datos son irrefutables y estremecedores. En apenas seis días previos a la marcha, el término "Friusa" registró más de 43 mil menciones, mientras que los hashtags #Friusa y Marcha Friusa acumularon 3,300 y 2,200 menciones respectivamente. Pero lo más relevante no son sólo los números, sino el nivel de interacción: 263.9 mil interacciones en torno a Friusa, casi seis veces más que cualquier otra referencia vinculada al evento.
Esta movilización digital generó un alcance potencial de 280.2 millones de usuarios, algo nunca antes visto para un evento ciudadano local. Y detrás de este fenómeno, una plataforma sobresale: YouTube.
El informe revela que 95.1% del contenido sobre Friusa circuló en YouTube, siendo esta la principal vía de amplificación. No es casualidad. En la República Dominicana, YouTube tiene una audiencia publicitaria potencial de 7.24 millones de personas, lo que equivale al 63.1% de la población total y al 71.2% de los usuarios de internet del país. La red social más poderosa para viralizar causas y encender la chispa de la opinión pública fue el motor principal de esta marcha.
Los principales influenciadores de YouTube, como Esto no es radio, El Dotol Nastra, Somos Pueblo Media, Telemicro Mañanero TV, Manola TV y Visión RDN, fueron claves para prender la mecha. Entre todos sumaron más de 1.9 millones de usuarios alcanzados y más de 100 mil interacciones directas. La conversación pasó de las calles a las pantallas, y desde ahí, conquistó el mundo. A nivel de X(Twitter) el mayor alcance fue gracias a las cuentas, Grok, Diario Libre, Noticia SIN y Listín Diario. A nivel de website de noticias e informativo con mayor alcance son InfoBase, Swissinfo, ABC, Diario Libre, Noticias SIN y El Caribe
Del Hoyo de Friusa al mundo
El mapa de calor digital no deja espacio para dudas. La conversación sobre Friusa trascendió las fronteras dominicanas, llegando a más de 40 países. Desde Estados Unidos, España, Francia y Canadá hasta Etiopía, India y Australia, los datos evidencian que la marcha no fue un eco local, sino un rugido global.
Sólo en la diáspora dominicana en América del Norte y Europa, el impacto fue masivo: más de 27,000 interacciones en América y 11,000 en Europa, demostrando que la dominicanidad, aún desde la distancia, sigue vibrando y defendiendo su identidad.
El sentimiento que dividió la conversación
Pero más allá de los números, la marcha dejó expuesta la polarización social y mediática sobre el tema migratorio. El análisis de sentimiento revela que el 57.4% de las menciones fueron neutrales, un 33.8% negativas y sólo un 8.8% positivas. Sin embargo, cuando observamos los datos filtrados por contexto, la etiqueta Marcha Friusa presenta un 68.5% de sentimiento positivo, reflejando que quienes apoyaron la marcha lo hicieron con convicción patriótica.
Además, la demografía digital fue clara: el 76.6% de los participantes en la conversación fueron hombres, y el 42% de ellos tenían entre 18 y 34 años, confirmando que una nueva generación de dominicanos está liderando la defensa de la soberanía nacional.
Un mensaje claro a los haitianos
Este movimiento también envía un mensaje directo y contundente a la comunidad haitiana que reside en la República Dominicana: Esta no es su tierra. Esta es la tierra de Duarte, de Sánchez, de Luperón, y de todos los dominicanos que han peleado por ella. Si desean vivir aquí, deben hacerlo bajo la ley, regularizados, respetando nuestras normas, pagando impuestos como todo ciudadano honesto. La hospitalidad dominicana no puede ser confundida con permisividad ni sumisión. Nadie puede construir su paz sobre la ilegalidad y el caos.
¿Qué hemos aprendido? ¿Qué sigue?
Lo ocurrido en el mundo digital sobre Friusa es una advertencia y una oportunidad. Una advertencia para las autoridades que por años han ignorado la realidad migratoria y han dejado que la inseguridad y la ilegalidad se adueñen de nuestros barrios. Y una oportunidad para entender el poder de la socialización digital, la influencia de plataformas como YouTube y la capacidad de la ciudadanía para organizarse, movilizarse y reclamar lo que es suyo.
La pregunta ahora es:
La historia de Friusa apenas comienza. Y esta vez, el pueblo tiene micrófono, cámara y millones de espectadores listos para escuchar.